Un hombre, de quien no se publicará su nombre para no identificar a la menor, logró rescatar a su hija de 17 años quien había desaparecido de su casa el 29 de junio pasado. Si bien había radicado la denuncia, nunca tuvo respuestas en cuanto a su posible paradero. El sábado, tras conocer donde se encontraba y con la ayuda de un policía para quien trabaja como albañil, lograron rescatarla.
El hombre junto al sargento Ariel Pacheco Rojas se presentó en este diario y relataron cómo ocurrieron los hechos.
"El 29 de junio pasado mi hija salió de mi casa, en Pozo El Mistol, Valle Viejo, diciendo que se iba al hospital. Fue la última vez que la vimos", señaló el hombre. En tanto destacó que al otro día, tras buscarla entre familiares y amigos y no saber nada de ella radicaron la denuncia en la Unidad Judicial Nº10.
"Después de eso recibimos sms de mi hija en donde solo nos decía que estaba bien, pero sin señalar adonde estaba. Todo lo informamos a la Justicia, pero no obtuvimos respuesta", contó.
"El sábado recibí un llamado de ella. Asustada me decía que por favor le enviara boletos, que ella se quería volver. Que estaba en Concepción, Tucumán, que le enviara los boletos a su nombre a esa Terminal", señaló.
Preocupado se lo consultó a su patrón, para quien trabaja como albañil. El hombre es policía y decidió ayudarlo.
"Nos fuimos a la Judicial Nº10, él contó lo sucedido y pedimos copia de la denuncia y decidimos irnos a Tucumán. Allí nos entrevistamos con el comisario Cornejo, quien junto al oficial Ghunter nos ayudaron", detalló el policía Pacheco Rojas.
Señalaron que esa noche recorrieron el lugar en donde la chica estaba, según sus propias indicaciones. No la encontraron. Pero a los primeros minutos del otro día recibieron un llamado del comisario. La joven había sido entregada en la Comisaría por una mujer que dijo haberse enterado de que la buscaban y que la chica estaba alojada en su pensión.
Así, el padre y el policía volvieron a viajar a Tucumán y trajeron a la adolescente. El hecho fue comunicado a la Unidad Judicial. Allí consultaron si la menor permitía que sea revisada por un médico, pero la joven se rehusó.
Finalmente el hombre señaló que hasta ayer la jovencita lloraba mucho y no contó aún lo ocurrido. Solo que había viajado con un joven que había conocido.