Por unanimidad, los jueces de la Cámara de Apelaciones decidieron desestimar los pedidos interpuestos por la Defensa, fiscalía y querella, en la causa que investiga al cura Juan de Dios Gutiérrez, por el delito de abuso sexual cometido contra una adolescente de 16 años.
El sacerdote estaba acusado de dos hechos de abuso sexual simple y corrupción de menores, si bien el Tribunal decidió quitar uno de los hechos, mantuvo la acusación sobre el otro y sumó el agravante por ser cometido por un ministro de culto.
Este delito impone penas que van desde los 3 a 10 años de prisión.
La audiencia se desarrolló en el Juzgado correccional.
Ahí las partes representadas por el fiscal de Belén, Jorge Flores; la querella por Silvia Barrientos y la defensa por Guillermo Narváez pidieron en el primer caso que se conserven los dos delitos de abuso sexual gravemente ultrajante y corrupción de menores por los que fue imputado el sacerdote, antes de que el juez de Garantías Rodolfo Moreno bajara las calificaciones a abuso sexual simple.
En cuanto a la defensa, el pedido fue que se sobresea al sacerdote, ya que todo se habría dado en un contexto de "enamoramiento” y fue consentido.
Los jueces decidieron sobreseer al cura del primer hecho de abuso simple y corrupción, pero dejaron firme la segunda de las acusaciones y la agravaron por ser el imputado ministro de culto.
Con esto, Gutiérrez podría obtener una pena de entre 3 y 10 años de prisión.
Ahora el fiscal Flores podrá continuar con la instrucción de la segunda denuncia concretada en el marco de la investigación.
Esta denuncia incluiría un caso de abuso sexual con acceso carnal por cualquier vía.
La denuncia contra el sacerdote fue radicada en Belén por la madre de la adolescente de 16 años, quien encontró en la computadora de la menor miles de mensajes enviados por Facebook en donde el sacerdote manipulaba a la adolescente para mantener una relación.
Pese a que los estudios psiquiátricos y psicológicos argumentaban una personalidad narcisista y psicopática, el pueblo había organizado marchas para presionar y que el sacerdote, quien se manejaba exclusivamente con adolescentes, fuera liberado.
Juicio
Por otra parte, hoy en la Cámara en lo Criminal de Primera nominación comenzarán a juzgar a un sujeto de apellido Romero por el delito de abuso sexual con acceso carnal.
El hecho habría sucedido en la jornada del 7 de febrero del año pasado en San Antonio, Fray Mamerto Esquiú, en donde el acusado, de 30 años, estaba por contraer enlace con una joven oriunda de esa localidad. Horas antes de la ceremonia un incidente salió a la luz y desmoronó los preparativos, ya que una mujer -hermana de la novia-, encontró a su hija de 13 años shockeada y con signos de haber sufrido violencia. La menor le confesó que había sido atacada sexualmente por el futuro esposo de su tía.
Sin dudarlo, la madre de la adolescente -que estaba por ser testigo de la boda- se dirigió hasta la Unidad Judicial N° 11 y radicó la denuncia penal contra su futuro cuñado. La situación trascendió ya que el sujeto debía casarse esa fecha.