El ex jefe de Inteligencia Antonio Musa Azar, que cumple cuatro condenas a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad y por el denominado doble crimen de La Dársena, en Santiago del Estero, fue trasladado ayer a un hospital a raíz de una afección cardíaca y descompensación diabética, informaron fuentes judiciales.
Los médicos que lo asistieron en el Hospital Regional "Ramón Carrillo" diagnosticaron que el represor presentó complicaciones en las últimas horas a raíz de una infección urinaria, diabetes y una afección cardíaca de la que fue operado hace diez años.
Tras permanecer varios años detenido en la enfermería de la cárcel de Ezeiza, Musa Azar fue alojado nuevamente en la Prisión Federal de Pinto, ubicada a 70 kilómetros al sureste de la capital santiagueña.
Al momento de ser asistido por los médicos, el represor permanecía detenido en el pabellón 6, donde se encuentran alojados los ex policías santiagueños Miguel Tomás Garbi y Ramiro López Veloso, que también cumplen condenas de prisión perpetua por delitos de lesa humanidad cometidos antes y durante el último golpe militar.
Con anterioridad y tras la decisión de la justicia de alojar a Musa Azar en un hospital al rechazar el pedido de arresto domiciliario solicitado por el represor de 77 años, distintas organizaciones de derechos humanos reclamaron en los tribunales provinciales y federales el traslado a una cárcel común.
El reclamo surgió cuando el ex jefe de la Dirección de Informaciones Policiales permaneció alojado en una habitación del Hospital Regional y según dirigentes de organizaciones de derechos humanos, "se paseaba sin custodia, recibía visitas femeninas y se comunicaba por teléfonos celulares".
Desde su detención por los asesinatos de Leyla Nazar y Patricia Villalba, el ex jefe de la Inteligencia santiagueña, incluso en gobiernos democráticos, nunca permaneció detenido en un calabozo de una comisaría ni en la celda de una prisión, como ocurrió en los últimas meses, tras ser alojado en la prisión de Pinto.