El hecho, según se conoció, se produjo el miércoles último por la noche en un edificio situado en 17, entre 50 y 51, a pocos metros de la sede del Ministerio de Salud bonaerense.
Tanto el delincuente herido, que recibió un disparo en la cara, como su cómplice, escaparon en un automóvil y se mantenían en calidad de prófugos.
Para repeler a los asaltantes, el chico utilizó un viejo revólver que originalmente pertenecía a su bisabuelo, según informaron fuentes policiales y medios locales.
Todo se inició cerca de las 22 cuando la madre del menor, una mujer de 44 años, salió del edificio para sacar la basura.
En ese momento, uno de los al menos dos delincuentes que merodeaban el lugar la abordaron y la amenazaron con un arma, aparentemente para obligarla a permitirles la entrada a su domicilio.
La mujer comenzó a gritar en reclamo de auxilio y su llamado fue escuchado por su hijo de 12 años.
El chico fue a buscar un revólver de calibre 38 que pertenecía al abuelo de su madre, ya fallecido, salió en defensa de ella, al realizar dos disparos contra el delincuente, uno de los cuales le dio en el pómulo, de acuerdo con el relato de la mujer. Con el rostro ensangrentado, el asaltante y su cómplice escaparon en un automóvil y por el momento se mantenían prófugos.