lunes 13 de julio de 2026
según el informe de la autopsia

La "masacre de Necochea" fue consumada en diez minutos

Roberto Vecino utilizó un machete, un cuchillo y un arma "casera" para concretar las muertes.

Por Redacción El Ancasti
Las autopsias realizadas a las víctimas de la masacre de Necochea revelaron que en una secuencia que no duró más de diez minutos, el asesino decapitó a su ex esposa y le aplicó tanto a ella como a sus tres hijos y al vecino que intentó detenerlo al menos diez puñaladas, informaron ayer fuentes judiciales.

De acuerdo con los voceros, el informe forense detalló que la primera de las víctimas de Roberto Daniel Vecino (56), su ex pareja María Esther Curuchet (52), tenía la cabeza "prácticamente desprendida" por un fuerte golpe de machete de unos 30 centímetros de hoja, una de las tres armas blancas secuestradas en la escena de los crímenes.
Además de ese arma, el asesino utilizó un cuchillo de unos 22 centímetros y una "faca" o arma blanca de fabricación casera que él mismo confeccionó.

Según las autopsias, tanto Curuchet como sus tres hijos, Rosa (21), Etelvina (19) y Roberto (24); y el vecino Horacio Córdoba (70), tenían al menos diez heridas punzantes cada uno -a excepción de una de las hijas-, profundos cortes en el cuello y todos presentaban lesiones defensivas, producidas en el intento de detener los ataques.

Por la cantidad de cortes y puñaladas que tenía cada uno y por la rapidez con que ocurrieron los hechos los expertos aún procuran determinar la secuencia exacta de los homicidios y con qué arma atacó a cada uno, añadieron los informantes.

Los investigadores saben que la primera de las víctimas fue Curuchet, no solo porque la temperatura del cuerpo al momento de los peritajes era la más baja, sino porque así lo relató el hermano de la mujer, quien vivía con la familia y alcanzó a ver parte de la acción antes de escapar hacia la casa de un vecino a pedir ayuda.

Ayer a la mañana, los cuerpos de las cinco víctimas y del agresor fueron velados en una casa de sepelios de Necochea y pasadas las 11 inhumados en el cementerio municipal de esa ciudad.

Los velatorios se llevaron a cabo en la cochería Depierro Picardi, situada en la calle 56 al 2900, de Necochea, que, a pedido de la familia, destinó una misma sala para los cuatro asesinados y el agresor, y otra para Córdoba.

Al velatorio concurrieron otros tres hijos de la pareja, quienes ya no vivían con ella, mientras que el cuarto, un niño de 10 años, se quedó al cuidado de otro familiar, ya que aún no fue puesto en conocimiento de los sucedido, contaron los allegados.
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