Paola Yésica Ferreyra (29) y Ariel Leguizamón (32) declararon ayer frente al fiscal en feria Luis Baracat durante casi 10 horas. Si bien debido al secreto de sumario no se pudo saber qué dijeron, trascendidos señalan que se habrían culpado uno al otro. Ella habría asegurado que actuó por miedo y que hasta pensó que su pareja iba a matarla mientras caminaban desde el motel hasta su casa en Banda de Varela. Ambos quedaron imputados, mientras tanto, como coautores del delito de homicidio calificado por alevosía.
A las 10 de la mañana, Ferreyra fue la primera en ser llevada hasta la sede de la unidad Judicial Nº10. La mujer, representada por la defensora oficial Silvia Guzmán, habría hablado ante el fiscal hasta casi las 16.30.
Inmediatamente su pareja habría ingresado a la sala y relató su versión hasta las 19.
Si bien la causa hasta que llegue a manos del fiscal original, Miguel Mauvecín, se mantiene bajo estricto secreto de sumario, se pudieron conocer algunos detalles de los relatos.
Así, se supo que Ferreyra, de quien ya se sabía que habría sido durante años víctima de violencia de género, habría asegurado que confió en su pareja y accedió a citar a su "amante" en el motel Oasis por miedo. La mujer habría asegurado incluso que tanto era su miedo que temió en todo momento, sobre todo durante el camino que hicieron desde el motel hasta su casa, que Leguizamón utilizara el machete cortado contra ella.
En tanto, Leguizamón habría de cierta forma justificado lo hecho, aduciendo que Herrera estando muerto "no molestaría nunca más".
Tras sus declaraciones, el fiscal Baracat habría cerrado su parte en las actuaciones para girarlas directamente hacia el fiscal Mauvecín que será quien concluya la investigación del aberrante crimen.
En cuanto a la imputación solo se supo que por el momento ambos están acusado por homicidio calificado por alevosía, una acusación que de ser corroborada en el juicio oral y público podría acarrearles la pena de prisión perpetua.
Herrera fue encontrado sin vida durante la madrugada del jueves en el garaje de la habitación 7 del motel Oasis. El asesino lo ultimó de 5 puñaladas dadas con un arma de confección casera (un machete cortado que aún no fue encontrado).
El hombre tenía 44 años y trabajaba como empleado del área de Catastro de la Municipalidad de la Capital. Tenía una esposa y 4 hijos pequeños.
Ferreyra y Leguizamón en tanto tienen 3 hijos en común, quienes actualmente permanecen en la Casa Cuna a cago del área de Desarrollo Social.