El vehículo pertenece a la firma Rojas, y había sido dejado estacionada en inmediaciones al comercio.
La camioneta blanca se encontraba como cada noche frente del comercio, y alrededor de las 3 de la madrugada los vecinos escucharon ruidos extraños y cuando observaron hacia el lugar divisaron a un par de sujetos intentando hacer arrancar el motor del rodado.
De inmediato, uno de los vecinos llamó a la Policía, para alertar de lo ocurrido.
Cuando el móvil policial se aproximaba al lugar, los sujetos huyeron.
Sin embargo, no conformes con no haber logrado robar la camioneta, el grupo de malvivientes no se fue con las manos vacías, ya que lograron llevarse la compuerta de la camioneta, sin ser detenidos por la Policía.