Carlos Carrizo Salvadores, que en 2013 fue condenado por la masacre de Capilla del Rosario, fue uno de los represores que participó del desfile por el Bicentenario en Tucumán, en un grupo autodenominado "ex combatientes del Operativo Independencia”. La condena fue anulada por la Cámara Federal de Casación Penal sala III, en un fallo que ya fue apelado y que probablemente llegue hasta la Corte Suprema de Justicia.
La Dirección de Derechos Humanos de la provincia, a cargo de Hernán Velárdez Vaca, manifestó su repudio:
"Entendemos que estos actos constituyen una provocación hacia las víctimas del genocidio sufrido en nuestro país como también hacia sus familiares y a los diversos organismos de DDHH que día a día, desde hace 40 años, luchan por más Memoria, Verdad y Justicia”, indica el comunicado.