Se trataba de una persona de sexo femenino, que más tarde fue identificada como Marta Isabel Pereyra de aproximadamente 60 años. La mujer recientemente se habría acogido a los beneficios de la jubilación luego de desempeñarse como docente.
Según las primeras averiguaciones llevaría al menos cuatro días fallecida, incluso algunos gatos habrían devorado partes del cuerpo como su rostro.
Efectivos de la Comisaría Primera y Criminalística trabajaron en el lugar, como también el Médico de Policía quien aconsejó no practicar autopsia ya que las causas de la muerte fueron naturales.
Fue su sobrino de 19 años quien encontró a la mujer sin vida, en su cama.
Minutos antes había llegado hasta su domicilio para visitarla, pero le pareció extraño que Marta Isabel Pereyra no lo atendiera, aunque la llave estaba puesta en la cerradura.
Fue así que pidió ayuda al vecino de al lado, quien le permitió pasar por su casa y saltar la medianera a los fines de entrar a la propiedad de la mujer. Al ingresar encontró su cadáver en avanzado estado de descomposición e incluso devorado por los gatos que la víctima criaba.