Una octogenaria y su hija, que padecía de una discapacidad psiquiátrica y que intentó rescatarla del fuego, fallecieron en un incendio ocurrido ayer en las Mil Viviendas.
El siniestro fatal se produjo en una vivienda ubicada en avenida Gobernador Correa al 590, entre calles Gobernador Aramburu y Gobernador Manuel Gutiérrez.
De acuerdo con la información suministrada por las fuentes judiciales consultadas por El Ancasti, las pericias preliminares determinaron que el incendio se originó a causa de una estufa que se encontraba en la habitación en la que las mujeres dormían.
Aparentemente la estufa registró un cortocircuito y al tener contacto con un colchón desató con furia las llamas.
La mujer mayor, de 84 años, identificada como Victoria Quinteros, falleció por las quemaduras. Su hija, de 54 años, llamada Norma Juárez, en tanto, murió por asfixia y algunas quemaduras, al querer ayudarla a escapar del fuego.
De acuerdo con los testimonios brindados por los familiares de las víctimas a los investigadores, Juárez era una persona con capacidades diferentes.
Los investigadores creen que el trágico suceso ocurrió pasado el mediodía y fue descubierto por el hijo de la octogenaria que arribó a la vivienda alrededor de las 14 y se topó con la tétrica escena.
Por la cantidad de horas en las que el cuerpo de Quinteros habría estado expuesto al fuego con su cuerpo recostado sobre el colchón parte de sus miembros inferiores se habrían calcinado literalmente. La mujer mayor falleció a causa de las severas quemaduras sufridas en el incendio, mientras que su hija murió producto de la asfixia y algunas quemaduras, mientras intentaba socorrer a su madre.
Personal policial de la comisaría seccional Sexta y una dotación de la Dirección de Bomberos trabajaron en el lugar junto al fiscal en turno.
Consternación y dolor
Finalmente, alrededor de las 18.15, los dos cuerpos de las mujeres fueron retirados del domicilio por parte del personal de Bomberos y llevados para realizar la autopsia.
Los cadáveres fueron trasladados hacia la morgue ubicada en el cementerio municipal, en la zona sur de la ciudad Capital.
Los familiares de las víctimas se negaron a hablar con los medios de comunicación y se mostraron consternados por lo ocurrido.