Ayer, el fiscal Rubén Carrizo, había solicitado la pena de 20 años de prisión para el acusado, recordando el antecedente del sujeto que ya cumplió una condena por un hecho similar.
Ayer, el fiscal Rubén Carrizo, había solicitado la pena de 20 años de prisión para el acusado, recordando el antecedente del sujeto que ya cumplió una condena por un hecho similar.
El acusado, de 63 años, llegó a debate imputado del delito de "abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por el vínculo y la guarda”.
El hecho ocurrió en Bañado de Ovanta, Santa Rosa, y fue investigado por el fiscal de instrucción nº1 Víctor Figueroa tras la denuncia realizada por la madre de la víctima.
Según se conoció, los ultrajes de los que fue víctima la niña ocurrieron en la casa del individuo, en donde los padres dejaban a la pequeña para que éste la cuidara. La madre de la niña radicó la denuncia después de que su hija tras quebrarse en llanto y presuntamente negarse a ir a la casa de su abuelo, le contó lo que su abuelo la obligaba a realizar. Tras llevar a cabo los procedimientos correspondientes el fiscal imputó al sujeto y lo envió a juicio.
El individuo ya tiene antecedentes, cumplió una condena por un hecho de abuso en donde la víctima fue su hijastra. Por este hecho fue condenado en 2002 a 7 años de prisión.