El padre de un joven de 20 años con capacidades especiales, quien habría sido víctima de un hecho de abuso sexual, se encadenó ayer frente a la comisaría de Fiambalá para exigir Justicia, ya que el acusado por el hecho se encontraría libre.
Según se conoció, el presunto ultraje habría ocurrido hace unas semanas y en la actualidad el sospechoso, de unos 54 años, se encontraría con detención domiciliaria por una medida impartida por el Juzgado de la Quinta Circunscripción Judicial.
Ante esa medida Gerardo Reinoso decidió encadenarse en la vereda de la comisaría, reclamando para que el sujeto cumpla la detención como corresponde.
El hombre se apostó frente a la comisaría levantando un cartel pacíficamente y captó la atención de transeúntes que se acercaron a brindarles apoyo. Las autoridades policiales también se acercaron y le explicaron las razones por las que el sujeto acusado del abuso se encontraba con prisión domiciliaria.
Reinoso contó a los medios radiales locales que una familiar directa de él, identificada como Argelia del Valle Reinoso, vio al acusado del ultraje salir del baño de su domicilio junto a su hijo y que ella le había preguntado "qué hacía con su sobrino", y que el hombre se negó a darle explicaciones, respondiéndole con agravios, y aunque en ese momento el sujeto aprovechó para escaparse del hogar, fue encontrado horas más tarde.
Reinoso, quien es zapatero en la localidad y solo vive con su hijo, contó que siente mucha impotencia por lo sucedido, ya que no puede pagar un abogado por su situación.
"Solo pido justicia, que me escuchen a pesar de ser pobre y que se actúe como corresponde. Las pruebas están, solo falta que hagan las cosas bien", manifestó.
En la tarde de ayer, tras desistir del reclamo, el hombre junto a familiares y amigos marcharon desde su domicilio hasta la Comisaría de Fiambalá. Después fue recibido por la fiscal Álvarez.