El juzgado federal local procesó con prisión preventiva y trabó embargos a Lucas Tula (32), su tía Gloria María Elena Tula y Alexis Cárdenes (27), quienes están acusados de integrar una banda dedicada a la distribución y venta de estupefacientes, la cual fue desbaratada tras un resonante procedimiento realizado el 23 de enero en diferentes domicilios de la zona norte, en los que se secuestraron 220 kilos de marihuana y 18 kilos de cocaína. Los dos hombres esperarán el juicio privados de su libertad en el Penal de Miraflores, en tanto que la mujer continuará con el arresto domiciliario debido a un problema de salud y a su edad avanzada.
La resolución corrió por cuenta del juez federal Ricardo Moreno, quien dispuso el procesamiento para la causa en la que se investiga a la supuesta banda que tenía como cabecilla a Tula, a quien se le endilgó el delito de "organizador o financiador” de la actividad destinada a la tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Tula, otrora propietario del local bailable Kiufa que funcionaba en la ruta 1, se habría ocupado de adquirir las drogas en Corrientes, Bolivia y Paraguay, para luego comercializarlas en la provincia. Mediante la pantalla de un "stud” de caballos, el sujeto justificaba sus ingresos y solicitaba "avena”, si se trataba de cocaína, o "alfalfa” en el caso de ser marihuana.
Cárdenes, quien en la indagatoria había manifestado que se dedicaba a la venta de automóviles, habría sido el encargado de transportar la droga en un automóvil C3 secuestrado el día del allanamiento y que no contaba con las butacas traseras. La participación de la tía de Tula sería secundaria, pese a que en su domicilio se encontraron estupefacientes.
El sábado 23 de enero, la Policía Federal realizó seis allanamientos en forma simultánea en el barrio La Esperanza y el Barrio Textil, en donde se secuestraron la cocaína, la marihuana, balanzas de precisión, teléfonos celulares y dinero aproximadamente en una suma cercana a los $120.000.