Sin dudas, la declaración de Marina "Morocha" Barrionuevo fue la más destacada en la primera jornada de debate.
De entrada, Barrionuevo les dijo a los jueces que un "sicario" actuó en el doble asesinato. "Alguien encargó que fueran a matarlas", y explicó que algunos vecinos le dijeron que vieron a Barros "merodeando" por las adyacencias a la casa.
Lejos de apuntar a "Maturano" -a quien dijo conocer de La Merced- la mujer levantó sospechas sobre Georgina "Muñeca" Barrionuevo, una hermanastra con quien está peleada desde 1994. Consultada por la defensa de Barros, a cargo de los hermanos Claudio y Fernando Contreras, la mujer desnudó un profundo enfrentamiento familiar que tenía de un lado a las víctimas y del otro a "Muñeca", y que se acentuó al regreso de unas vacaciones, meses antes del asesinato. "Morocha" contó que un hijo de "Muñeca", sobrino de Petrona, se habría molestado ante la negativa de ésta de prestarle dinero para comprarse un automóvil. "Yo sé que tenés mucha plata ahorrada. Te jubilaste como jueza de paz", le espetó.
"Se bajaron del colectivo y no volvieron a hablarle nunca más", contó la testigo.
"Yo tengo dudas de ella, ella es capaz de cualquier cosa", dijo antes de finalizar su testimonio.