El juicio inició en la Cámara Penal de Segunda Nominación. En la jornada de hoy, el único detenido por la causa, "Maturano” Barros, se abstuvo de declarar. Sin embargo, sus abogados no descartan que lo pueda hacer durante el proceso.
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Doble crimen de La Merced: apuntan a un “sicario” y al entorno familiar
En este sentido, Fernando Contreras, abogado defensor de Barros indicó que existen graves falencias en la investigación del hecho. "Es lamentable porque comenzar ahora sería iniciar de menos 100, ya que hay pruebas que se han perdido”, aseveró.
Testigos
Uno de los testigos que declaró hoy, brindó importantes datos entre los cuales sostuvo que el crimen fue cometido por un sicario. Se trata de Marina del Carmen Barrionuevo, hermana de las dos víctimas, quien espontáneamente entre llantos y recuerdos de sus hermanas, a quienes consideraba madres, manifestó que el crimen lo llevó a cabo un sicario.
Esta declaración sorprendió a los miembros del tribunal y a las partes intervinientes, por lo que se dio lugar al fiscal Gustavo Bergessio para interrogar a la testigo, en relación a sus aseveraciones. Marina del Carmen respondió que nunca se investigó al entorno familiar y no le dieron participación ni de poder ingresar a la vivienda en la que ocurrió el crimen.
La mujer también fue consultada si tenía sospechas de Barros, a lo que expresó que no le extrañaría que pudo haber llevado a cabo el crimen, más allá del perfil del imputado, de ser una persona buena, pero "uno no sabe hasta dónde es bueno”, señaló.
La testigo también dejó abierta la sospecha en el círculo familiar por la herencia dejada por las víctimas. En tal sentido, durante el interrogatorio el Dr. Morabito consultó si el sicario estaría dentro del entorno familiar. La mujer respondió que le quedan "grandes dudas”. Esto direccionado a una de sus hermanas, Gregoria Barrionuevo.
Por otra parte, recordó la relación que tenían las víctimas con uno de sus inquilinos, el ingeniero José Luís Bernal, quien tenía acceso directo a la propiedad y manejaba el vehículo de las hermanas. Además, el hombre tenía una deuda de los alquileres. Este también sería sospechoso para la mujer, por su actitud después del crimen, al ausentarse de la provincia y no haberse comunicado para interiorizarse de lo sucedido.
En declaraciones a elancasti.com.ar, a la salida de tribunales, Marina "La Morocha” Barrionuevo, como la conocen, reafirmó lo dicho a los miembros del tribunal, de que el crimen fue producto de un sicario y pidió que "se haga justicia”.
La otra testigo, sobrina de la víctima, reforzó la sospecha hacia Bernal, ya que el mismo asistía a la vivienda. Además, fue testigo en varias ocasiones de ir a cobrar la renta y este se ocultaba. También dio detalles del conflicto familiar por la herencia, aportando un dato sobre una discusión que tuvo Petrona con un sobrino, quien le solicitó que le diera dinero para la compra de un vehículo. Este hecho fue semanas antes del homicidio.
Entretanto, la joven dejó en claro que no conocía a Barros y señaló que no lo había observado nunca en la vivienda.
Por último, declaró el jardinero, quien alertó a los familiares sobre la ausencia de las hermanas Barrionuevo. Hugo Tapia, quien trabajaba desde hace 14 años en la finca, manifestó al tribunal que mantuvo un diálogo con Petrona el sábado 11 (un día antes del crimen) cuando fue a cobrar parte del trabajo que realizaba. El sujeto también dijo tener conocimiento que las víctimas participaron el domingo 12 de una fiesta en homenaje al día de las mujeres. El día martes, en tanto, cuando fue a trabajar, en horas de la mañana, le llamó la atención que Petrona o Trinidad no lo hubieran llamado para el desayuno, algo que era normal durante las jornadas. Ante esto, consultó a una vecina si tenía conocimiento de algún viaje de las hermanas, pero la respuesta fue negativa. Luego observó si se encontraba el vehículo en la cochera y efectivamente era así.
Más tarde, se dirigió a su casa y llamó por teléfono a su hermana, Marina, quien le encomendó que vuelva al domicilio y certifique la ausencia de las mujeres, para comunicar a la policía. Cuando Tapia volvió al domicilio se encontró con personal policial, con quienes ingresaron al interior de la vivienda y se encontraron con el cuadro macabro. Los efectivos se retiraron conmocionados del lugar. La puerta estaba abierta y sin llave, lo que hacía presumir que el autor del crimen habría ingresado por la puerta de la cocina. Además, todo se encontraba revuelto. Una de las víctimas se encontraba con ropa de cama, lo que haría presumir que el ataque habría sido antes que las mujeres se acostaran.
El tribunal dispuso un cuarto intermedio para el día de
mañana, a las 8.30, donde se destaca la declaración del ingeniero José Luís
Bernal, sobre quien pesa una fuerte sospecha de haber participado en el hecho.