La jueza de la Cámara en lo criminal de Tercera nominación, Patricia Olmi, condenó ayer a Roque Palacios a sufrir la pena de 2 años y 6 meses de prisión en suspenso tras encontrarlo culpable del deleito de lesiones graves.
Palacios habría golpeado con golpes de puño y también con un ladrillo a Ramón Avellaneda, un albañil que sus padres habían contratado y que sufría una discapacidad, porque hacía ruido en horas de la siesta.
Los hechos habrían sucedido el 15 de octubre del año pasado en una vivienda de calle Gaspar Doncell al 1600.
Según la instrucción de la causa, en aquel momento Avellaneda estaba levantando la medianera de su casa con autorización de los padres de Palacios, cuando el joven iracundo salió a insultarlo porque hacía ruido.
Sin miramientos por la discapacidad del hombre (había sufrido un ACV que le afecta una parte de su cuerpo) lo habría volteado de la escalera donde estaba parado y luego le pegó con golpes de puños, un ladrillo y un marco de chapa de ventana. El ataque le causó serias lesiones al obrero.
Durante su defensa Palacios habría negado lo sucedido y no solo señaló que Avellaneda construía para el vecino, sino que éste lo había insultado a él. También negó haberlo golpeado.
El fiscal Rubén Carrizo pidió la pena de 2 años y 6 meses para él. El fallo fue coincidente con su pedido.