"El Verdulero" Varela fue condenado a 9 años de prisión
Raúl Varela fue declarado culpable del homicidio de Guillermo Arias. Fiscalía había pedido 14 años, perol tribunal quitó los agravantes. El otro enjuiciado, Daniel Bulacio, fue absuelto.
Finalmente esta mañana se conoció la sentencia en el debate por el homicidio de Guillermo Arias, por el cual eran enjuiciados Raúl Varela "El Verdulero”, quien recibió una sentencia de 9 años de prisión aunque permanecerá en libertad hasta que la sentencia quede firme; y Daniel Bulacio, que fue absuelto.
Varela enfrentaba los cargos de homicidio agravado por el uso de arma y privación ilegítima de la libertad, sin embargo, fue absuelto del segundo cargo y el tribunal quitó los agravantes por lo que sólo se lo condenó por homicidio. Por su parte, Bulacio sólo era acusado de privación ilegitima de la libertad.
EL fiscal, Gustavo Bergesio había solicitado ayer la pena de 14 años de prisión para Varela y la absolución de Bulacio, mientras que la defensa sostenía que el acusado era inocente de todo cargo.
Hoy, Varela hizo uso de la última palabra y señaló que no había sido el autor del homicidio, por lo que no se disculpó ni mostró arrepentimiento, lo que podría haber oficiado como atenuante de la pena.
El hecho
Según el relato fiscal, el hecho de sangre sucedió durante la madrugada del 11 de abril entre las 4 y 5 de la mañana cuando Jonathan Gabriel Brizuela, Enrique Guillermo Arias y Ramón Tomás Oliva huían del domicilio en donde funciona la verdulería propiedad de Raúl Fernando Varela, ubicada sobre avenida Hipólito Yrigoyen, en el sector del barrio Villa Eumelia, lugar de donde, supuestamente, habrían robado una garrafa.
Mientras los tres corrían Brizuela cayó en el canal que atraviesa el barrio. Esta situación fue aprovechada por Varela, quien se abalanzó sobre el sujeto y logró reducirlo. Tras controlarlo y con la ayuda de otro sujeto que lo acompañaba, Varela llevó a Brizuela hasta su casa. En el lugar y con la complicidad de Luis Daniel Bulacio le aplicaron golpes en distintas partes del cuerpo mientras le exigían que les dijera en dónde se encontraban los elementos que le habían robado.
Como Brizuela no respondía a las intimidades, Varela extrajo un arma de fuego y apuntándole en la cabeza le exigió que le dijera quiénes eran los otros sujetos con los que había ingresado a su morada a robar.
Ante la intimidación, Brizuela les habría dado los nombres de Arias y Oliva; fue recién entonces que los supuestos damnificados decidieron dar aviso a la policía.
Pese a que la policía ya estaba advertida, Varela y un tercer sujeto no identificado fueron a buscar a Arias. Así, llegaron hasta su casa. Cuando el joven les abrió la puerta, Varela le apuntó con el arma y le reclamó. Habría sido solo una cuestión de segundos cuando el acusado le disparó y Arias cayó muerto al suelo.