Una humilde familia del barrio San José Obrero perdió ayer casi todas sus pertenencias luego de que un cortocircuito prendiera fuego la cocina de la vivienda. Las llamas se iniciaron tras una terrible explosión que alertó a los vecinos alrededor de las 8 de la mañana. En ese momento la mujer de la casa había ido a dejar a uno de sus hijos en la escuela, y el más chiquito se salvó por la ayuda de gente que lo contuvo.
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Una explosión consumió una cocina
Según contó Juan Farías a EL ANCASTI, había ido a trabajar a Collagasta y se enteró lo que había pasado en su casa por los vecinos que se comunicaron. "Al parecer fue un cortocircuito en la heladera y la explosión fue por la bocha. Se quemó todo; la comida, la cocina, la mesa y por suerte el gas se había acabado anoche -por el miércoles- sino la garrafa iba a explotar también y ya no me quedaba nada”, contó conmovido.
Su esposa había salido a dejar a su hijo más grande en la escuela cuando se produjo la explosión. El más chico había quedado durmiendo en una pieza que está contigua a la cocina, pero no comunicada. "Se despertó y vino a ver y las llamas casi lo queman, pero los vecinos que estaban ayudando lo sacaron y se lo llevaron”, dijo.
Farías explicó que ahora deberá volver a construir todo. "Se quemaron los palos que sostienen el techo y ya no tengo luz”, relató todavía impactado por lo sucedido.