El fiscal de instrucción N° 1, Víctor Ariel Figueroa, clausuró la investigación penal contra Garay, quien deberá ser juzgado por los delitos de "abuso de armas" y "atentado a la autoridad", todo en concurso ideal, a raíz del incidente ocurrido el viernes 6 de diciembre cuando se realizaba una protesta policial en toda la provincia a causa de un pedido de incremento salarial.
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Envían a juicio al policía que disparó en la revuelta
Ese día, Casa de Gobierno y los alrededores habían sido sitiados por miles de policías que exigían $13.000 al básico, entre otros ítems. Según la investigación, Garay, que en ese entonces era numerario de la comisaría seccional Novena, estaba con su uniforme en la manifestación cuando decidió remontar el arma reglamentaria y efectuó varios disparos hacia el interior de la Casa de Gobierno, la cual estaba custodiada por efectivos de la Prefectura Naval que habían sido enviados desde Buenos Aires ante el intento de copamiento. Pese a que los disparos efectuados por Garay no impactaron en ninguna persona, pusieron en riesgo a todos los presentes. Su conducta quedó expuesta tras fotografías y filmaciones de los medios de prensa que registraron el momento en que el uniformado exhibía el arma ante la vista de otros colegas.
Garay fue detenido una semana después e indagado en fiscalía.
En el marco de la causa prestaron declaración la gobernadora Lucía Corpacci -lo hizo por escrito-, el ex secretario de Seguridad, Juan Pablo Morales, y el ex jefe de policía, comisario Julio César Gutiérrez. Todos habían sido convocados para determinar si es que la decisión adoptada de otorgar el aumento salarial había estado motivada por las presiones. Todos desmintieron esa posibilidad.