La jueza de la Cámara en lo Criminal de Tercera Nominación, Patricia Olmi, condenó ayer a un sujeto de 38 años de apellido Llampa, quien se encontraba acusado de ultrajar en repetidas oportunidades a su vecina, de 8 años. Los hechos fueron denunciados en el departamento Tinogasta el año pasado.
En este contexto, el fiscal Rubén Carrizo mantuvo la acusación de abuso sexual con acceso carnal agravado y pidió la pena de 13 años.
Durante el debate, el condenado había negado ser el autor de los aberrantes hechos por los que se lo acusaba.
El sujeto habría apelado a una supuesta falta de cuidado de los padres de la niña, y señalado que "pudo ser cualquiera”, ya que la pequeña se veía con varias personas que a él le parecieron que podían ser los responsables de los abusos sexuales.
El padre de la víctima, quien declaró el primer día, ratificó y contó que él le tenía confianza al acusado, al punto tal que su hija lo llamaba "tío”.
Dijo que ellos no tenían televisor y que ella pedía permiso para ir a la casa de su vecino para ver los programas.
La Cámara Gesell practicada a la menor también fue determinante en la causa.
El sujeto aprovechaba cuando la nena iba a su casa y la llevaba a su dormitorio y tras amenazarla la obligaba a que se saque la ropa y él hacía lo mismo, para accederla carnalmente en contra de su voluntad.
Carrizo mantuvo la acusación ya que las pruebas contra el sujeto habrían sido determinantes, y solicitó la pena de 13 años de cárcel para él.
Finalmente, la jueza Olmi lo condenó a la pena de 12 años de cárcel.