Noemí Ale, tiene 56 años, es docente y el miércoles pasado fue víctima de un arrebato en momentos en que esperaba que su amiga, a quien había ido a visitar, le abriera la puerta. Un sujeto la sorprendió, intentó quitarle la cartera y aunque ella no se resistió el malviviente la tiró violentamente provocando su caída. El sujeto huyó aunque dejó la cartera a unos metros. Noemí sufrió fractura de tibia, debe ser operada y aun espera que la obra social le cubra la prótesis que deben ponerle. Se encuentra con yeso que va desde la ingle hasta el tobillo. No puede moverse y tras la operación deberá permanecer sin actividad al menos cuatro meses. La historia de Noemí es la otra cara de los delitos denominados "arrebatos", una modalidad ya instalada y que ocurre a toda hora, en cualquier lugar y en donde las principales víctimas son mujeres.
"Todo sucedió muy rápido. Yo estaba esperando que mi amiga me abra la puerta y ahí ocurrió todo. Sentí que tiraron de una de las tiras de mi bolso que yo lo tenía cruzado por mi hombro. Me di cuenta que era un robo y le dije 'espera que me voy a sacar la cartera' y ahí nomás sentí de nuevo otro tirón y ya me vi en el suelo con mucho dolor", contó Noemí en diálogo con El Ancasti.
"En el piso y ya con un dolor muy intenso en la pierna pude ver cómo el ladrón huía pero era perseguido por personas que había allí en la plaza (Plaza España) y si bien logró huir abandonó mi cartera pero allí solo tenía $50", recordó.
Después Noemí fue auxiliada por su amiga y transeúntes; el SAME llegó de inmediato y fue trasladada al Hospital San Juan Bautista.
"Me hicieron todos los estudios y el diagnóstico es muy triste. Debo someterme a una cirugía porque tengo fractura de tibia y una lesión en la rótula. Me deben poner una prótesis que aun no consigo y deben hacerme un injerto. Ahora tengo un yeso en toda la pierna. Estaré más de cuatro meses inmóvil" señaló apenada la mujer. "El daño causado es inimaginable. Actúan con una tremenda violencia", finalizó.