La víctima fue identificada como Angel Eduardo Ocaranza, de 73 años, quien se encontraba en el lugar con su esposa, su hijo y su nieta.
Cuatro ladrones llegaron en dos motos y dos de ellos irrumpieron armados, aparentemente cuando el jubilado miraba televisión con la puerta de su casa abierta y la reja cerrada con candado. Tras robarles dinero y celulares, uno de los ladrones le disparó a Ocaranza en el pecho.
"Laburó toda su vida, 30 años para tener una jubilación digna y hoy lo arrancan como una hoja de una planta", dijo Juan Eduardo, hijo de la víctima, quien confirmó que la nena "vio cómo mataron al abuelo".