El fiscal Silva Molina se amparó, en su alegato, en el beneficio de la duda, pues durante el debate no pudo acreditarse debidamente el hecho.
El fiscal Silva Molina se amparó, en su alegato, en el beneficio de la duda, pues durante el debate no pudo acreditarse debidamente el hecho.
El hombre había sido acusado de raptar a la supuesta víctima mientras se dirigía a la escuela y accederla carnalmente contra su voluntad.
El hecho se conoció cuando la menor junto a su madre descubrieron que estaba embarazada y que lamentablemente había perdido a la criatura.
Fue entonces que la víctima pudo hablar y señalar al acusado como posible autor del aberrante hecho.