Durante la tercera jornada del debate que se sigue en la Cámara Penal Nº3 por el homicidio preterintencional de Adrián Contrera, sucedido el 20 de junio de 2005, testigos volvieron a complicar la posición de los 10 imputados Fabián, Pedro, Leonardo, Pablo, Diego, Mario, Ramón y Héctor Contrera, más María Gutiérrez y Pedro Predraza. Uno de los testigos, primo y sobrino de algunos de los acusados, volvió a sindicarlos e hizo hincapié en lo violentos que fueron. Los médicos que atendieron también explicaron la fuerza que debieron aplicar sobre la cabeza y cuello de la víctima, quien falleció por un edema y traumatismo craneal.
Julio Contrera explicó que hace 11 años tenía 19 años y estuvo cuando sus primos y tíos atacaron a su otro tío Adrián (la víctima), frente a la cancha de la localidad de Esquiú en el departamento La Paz. El joven aseguró que la violencia fue tanta que él tuvo miedo de involucrarse para detenerlos ya que eran muchos y supuso que también cargarían contra él. "Le pegaron golpes de puño sin decir una palabra y lo patearon en el suelo”, dijo.
Por su parte, dos de los médicos que atendieron a Contrera tras el ataque señalaron la fuerza con la que debieron pegarle para lograr que el estado de su rostro sea "monstruoso”. Incluso explicaron que, si bien Adrián hubiera recibido otro tipo de atención médica podría haberse curado, todo dependía de la evolución, pero los golpes fueron muy "profundos” y las posibilidades disminuyeron pese a esfuerzos médicos.
También hablaron testigos propuestos por la querella, quienes señalaron cómo Adrián era el sostén de su madre, María Brizuela, y la ayudaba a comprar alimentos y otros elementos para sus subsistencia. La anciana, que presencia el debate, lloró en repetidas oportunidades al escuchar sobre su hijo.
El debate pasó a un cuarto intermedio para el próximo martes a las 10. En ese momento está previsto que las partes emitan sus alegatos.