A once años del homicidio de Adrián Contrera (20), se develaron detalles del episodio que dividió a una familia de la localidad lapaceña de Esquiú en junio de 2005. Durante la segunda jornada del debate, que se desarrolla en la Cámara Penal Nº2, se extendió hasta las 15.30 y declararon 6 testigos. Una de ellos, Cristina Nieva, comprometió la participación de los 10 imputados, la mayoría primos hermanos de la víctima, a quienes sindicó uno por uno. El debate continúa hoy a las 8.30.
Fabián, Pedro, Leonardo, Pablo, Diego, Mario, Ramón y Héctor Contrera, más María Gutiérrez y Pedro Predraza, escucharon atentamente ayer a los 6 testigos que declararon en el debate que se sigue contra ellos por el delito de homicidio preterintencional. Cristina Gregoria Nieva, vecina de Esquiú y testigo presencial del hecho, explicó durante más de una hora cómo golpearon a Adrián. Al parecer, había habido una pelea previa en donde un Contrera (Ricardo) había resultado seriamente golpeado tras una discusión con el hermano de Adrián, quien le reclamó porque estaba golpeando a su novia. Al parecer, los Contrera imputados se habrían enterado y habrían ido hasta el lugar de la pelea para vengar a Ricardo, quien fue traslado en ambulancia hasta el hospital de Recreo. En el camino lo habrían encontrado a Adrián, y pese a que era primo hermano suyo comenzaron a pegarle en lugar de a su hermano.
"Lo pateaban en el suelo, no recuerdo cuánto tiempo lo tuvieron así. En un momento la mujer de uno de ellos tomó una piedra y se la lanzó. Yo vi como le daba en la zona de la espalda. En tanto, otra mujer gritó que lo dejen que ya estaba muerto. Nunca vi tanta saña, Adrián estaba indefenso y le pegaban entre todos. No puedo olvidar ese momento. Pensé que podría ser mi hijo”, contó.
La mujer fue tajante y muy clara a la hora de ser interrogada por los defensores, Fernando Contreras, Víctor García y Vicente Olmos Morales, quienes intentaron que ella se contradiga en su versión. Pero a más preguntas, los dichos de la mujer agravaban más la posición de los imputados.
"Lo ayudamos a levantarse. Él todavía hablaba. Quería parecer como que estaba bien para no preocupar a su madre, pero vomitaba sangre, le salían coágulos y coágulos y tenía la cabeza hinchada”, dijo. Durante el largo proceso de la causa hubo un médico, Julio Guzmán, quien estuvo acusado por no atender adecuadamente a Adrián en el hospital de Recreo. No obstante, con el paso del tiempo el médico resultó libre de culpa.