La defensa de Ariel Alanís, el sujeto imputado por la "narcodenuncia" y que estuvo prófugo casi tres años, pidió la nulidad de la elevación a juicio por entender que se obviaron circunstancias relatadas por el sujeto y las cuales no habrían sido corroboradas durante la investigación.
El abogado Luciano Rojas realizó la presentación en el Juzgado Federal. "Jamás, a lo largo de la extensa investigación, se investigaron las circunstancias referidas por el imputado en su descargo, no se practicó ni una pericia caligráfica o en su defecto un cotejo de escritura para establecer fehacientemente lo expresado por el perseguido, tampoco se investigó lo relacionado con el celular del encartado, no se ofició a las empresas de telefonía móvil a los fines de acreditar o desechar estos extremos”, reza el enunciado del abogado defensor.
Pablo Tello, quien ya fue condenado a 6 años por esta causa, había declarado durante el juicio que él mantenía contacto permanente con Alanís, quien viajaba en otro auto cuando regresaban desde Corrientes. Esta circunstancia es atacada por Rojas, quien en junio ya había pedido la recusación del Tribunal Federal por entender que ya habían sentado su opinión durante el juicio contra Tello.
La "narcodenuncia" se originó el 16 de noviembre de 2012 cuando la policía secuestró en Huaycama un cargamento de 90 kilos de marihuana que provenía de la provincia de Corrientes.
En el operativo realizado durante la madrugada, la policía interceptó un Peugeot 106 que era conducido por Tello. En un Fiat Uno en el que se conducían Alanís, un sujeto de apellido Riquelme y otra persona que no fue identificada lograron escabullirse y escapar de la policía.
La Justicia Federal libró la captura nacional e internacional para Alanís y Riquelme y no se tuvo novedades hasta el 8 de junio de 2015. Ese día, personal policial logró identificar y apresar en medio de un escándalo a Alanís, quien estaba en un local bailable de la zona oeste de la Capital.