En la sala de debates de la Cámara lo Criminal de Segunda nominación comenzaron a juzgar ayer a Luis René Quiroga, el ex chofer de la Unidad Judicial Nº1, acusado de varios delitos. El sujeto declaró y negó los hechos. En tanto, el único testigo que lo pudo reconocer en rueda de reconocimiento dijo que se había confundido, por lo que, en caso de no encontrar otras pruebas podría obtener una absolución por el beneficio de la duda. No obstante, el fiscal Gustavo Bergesio solicitó una nueva pericia y la presencia de dos testigos más que podrían echar luz en la causa.
La causa por la que es juzgado Quiroga se inició con la denuncia de una mujer de apellido Ortega, quien señaló que el sujeto, asegurando que tenía permiso de su marido, Nelson Saavedra, había pedido a los empleados de su finca, ubicada en la localidad de Amadores, departamento Paclín, un carro jaula que ella tenía. Cuando lo obtuvo, se lo habría vendido a un productor de la localidad tucumana de Monteros.
En el debate prestó declaración la denunciante y dijo que su marido conocía a Quiroga y que ya le había prestado el carro en una oportunidad, pero que esta vez no lo había cedido. Al parecer, tres sujetos habrían ido directamente a la finca haciéndose pasar por sobrinos de Saavedra para que uno de los empleados, de apellido Argañaraz se los diera y luego de eso no volvieron a verlo.
Argañaraz, que fue quien reconoció a Quiroga en la etapa de instrucción como uno de los que había ido a pedirle el carro, concluyó diciendo en el debate que él dijo que había ido por el carro, pero se confundió con la primera vez, cuando sí se lo habían prestado. Sin esta prueba, el empleado judicial podría quedar desvinculado del caso, ya que los demás sospechosos de llevarse y vender el carro nunca fueron reconocidos.