Los casos de abusos sexuales contra menores van en aumento en la Provincia según los casos que investiga la Justicia y en base a la cantidad de veces que se utilizó y utiliza la denominada "Cámara Gesell”. Se trata de un dispositivo especial creado para que jueces y fiscales puedan contar con el testimonio del menor víctima e intentar evitar su revictimización. Así la Cámara Gesell se convierte en lugar que alberga los relatos y secretos más dolorosos de los niños víctimas de abuso sexual y/o violencia. Señalaron que desde que se creó, hace 6 años, se han realizado 700 intervenciones en total, un poco más de 100 por año. Una cifra que va en aumento.
En Catamarca la Cámara Gesell fue instalada y funciona desde 2010. Le pertenece al Ministerio Público, al fuero penal y es parte relevante del proceso de las causas de menores víctimas. Fue concebida por el psicólogo y pediatra estadounidense Arnold Gesell y por ello lleva su nombre. Técnicamente es una habitación con una pared vidriada con cámaras y micrófonos, en donde psicólogos preguntan utilizando o no algunos objetos que pueden ser juguetes, para que el niño se suelte y cuente lo que vivió. Lo que el menor manifiesta se reproduce del otro lado del vidrio espejado, en donde un fiscal, un abogado defensor, un juez y hasta a veces ambos padres de la víctima escuchan atentamente. Todo queda grabado y es parte fundamental para la causa en investigación como en los juicios. (Ver infografía).
La Cámara Gesell en la Provincia se encuentra en la órbita del Cuerpo Interdisciplinario Forense, cuya directora es la licenciada Susana Antonello, y trabajan en cada entrevista con los menores las licenciadas Graciela Moreno, Mara Barrionuevo y el psicólogo Edgardo Quiroga. Fueron ellos quienes en diálogo con El Ancasti contaron sobre cómo se lleva adelante un procedimiento en donde deben no solo estar preparados para escuchar tristes relatos y secretos, sino contener y por sobre todo cuidar al menor.
Moreno contó que en cada caso se empieza "con la evaluación del estado emocional del niño, si está apto, y recién ahí pasamos a la Cámara. Todo se inicia con una denuncia en las unidades judiciales o en Fiscalía General, allí se evalúa si está en condiciones de declarar y en el caso en el que se encuentra se cumple un protocolo de trabajo”, puntualizó.
Por su parte Barrionuevo destacó que "el objetivo es preservar y salvaguardar la integridad del niño. Es decir, el camino de por sí es revictimizante por la experiencia traumática que se denuncia. Por eso se intenta ir acolchonando, conteniendo, porque de por sí debe exponer una situación traumática a extraños que más allá que lo podamos cuidar no dejamos de generar alguna impronta”.
Destacaron que la Cámara Gesell está contemplada para menores desde 5 a 16 años, pese a que hay pedido de menores más pequeños en donde se debe observar si su nivel cognitivo lo permite. "Tratamos de no correr de nuestro lugar como psicólogos. Somos agentes de salud y desde ese lugar tratamos de cuidar a los menores más allá de que formamos parte de un ente de justicia”, señalaron.
En ese sentido puntualizaron que cuando la causa del abuso llega a debate "existe la posibilidad de ser convocados a audiencia de debate para evaluar si el estado emocional del niño víctima en ese momento le permite declarar o no. Eso no debiera ser así ya que aspiramos a que no lleguen a tener que llamarlos nuevamente, porque ya está este dispositivo con video grabación de su declaración y debiera ser suficiente. Pero hubo casos en que los han vuelto a llamar" se lamentaron.
Quiroga fue tajante en este punto y señaló que "si esto ha sido creado para preservar a los chicos y se tome como único testimonio me parece contradictorio someterlo nuevamente. Acá estamos observando que hay magistrados que no le creen a la víctima y dictan sentencia en base a eso. Los magistrados deben capacitarse y prepararse no solo en lo jurídico específico sino en lo que es la salud mental, más aún en los tiempos en los que nos encontramos con violencia pura como base".