Vecinos del barrio Santa Marta se mostraron preocupados por lo que estaría sucediendo en tres cuadras del lugar, las ubicadas entre la avenida Manuel Navarro y José Martí, en donde no solo se esconderían delincuentes, sino que habría un abandono total por parte del Estado en cuanto a la cantidad de niños que se drogan o son abandonados, o ni siquiera se les conoce a los padres, y que se juntan noche y día en el sector.
Una de las vecinas explicó que esta situación ya llevaría varios años. Primero, habrían sido familias puntuales que hasta habrían recibido denuncias penales y se juntaron firmas para sacarlos del barrio, pero sin lograrlo. No obstante, actualmente habrían comenzado a aparecer más y más niños de entre 11 y 15 años, que se fueron sumando a los "mayorcitos” y que "roban constantemente en el barrio”.
"A uno de mis hijos le robaron 10 veces. A mí me robaron dos. El otro día le quitaron la mochila a un chico que es sordomudo, y le sacaron la plata que tenía que era para pagar un viaje. Andan drogados todo el día, parecen zombis. Uno los ve y ni siquiera disimulan mientras aspiran de una bolsita. Hasta tenemos que ver cuando llegan con cosas robadas”, relató la mujer.
En tanto, otro vecino explicó que hace poco comenzaron a llegar algunas niñas al barrio. "Ella también roba. Hay una mujer que le da dónde dormir y no sabemos si tiene madre y qué hace esa mujer que la tiene o por qué. Es chica, y también se droga y sale a robar como los otros”, dijeron.
En cuanto a la mujer que la cuida, los vecinos señalaron que apañaría las cosas que ella hace, así como defendía a sus otros hijos, quienes también tendrían problemas con la droga y fueron denunciados por apoderarse de lo ajeno.
Estos chicos se refugian en módulos sociales que fueron construidos en ese lugar. "Están abandonados, la gente los usa y se va, el tema es que están ahí y estos chicos ingresan y nadie sabe lo que hacen. Es peligroso”, opinaron.
En tanto, explicaron que existe otra familia, que también vive en estas cuadras del populoso barrio, y que ambos padres son alcohólicos. "Muchas veces vemos que los vecinos tienen que darle de comer a las criaturas más chiquitas que quedan solos por días y tienen sólo 6 o 7 años. Ese padre trabaja en la municipalidad, es por esto que no entendemos por qué este abandono”, señalaron.
Por último, pidieron no solo que la Policía patrulle más la zona, y alguna forma de iluminar las cuadras (porque estos jovencitos los romperían cada vez), sino también que se gestione, desde los organismos competentes, una solución de base en todos los aspectos. "Es de terror lo que vemos cada día y lo que estamos viviendo”, aseguraron.