En la Cámara Penal Nº1 dio inicio ayer el juicio que tiene como imputado a Marcelo Fernández, acusado del delito de "homicidio calificado por utilizar un medio insidioso en grado de tentativa”. El sujeto está acusado de intentar matar a su tío intoxicándolo con veneno para polillas. En la jornada de ayer, Fernández decidió declarar. En un relato confuso y exaltado por hablar, el acusado deslindó su responsabilidad en el hecho y acusó como sospechosa a una empleada del hombre. Después le tocó el turno a la víctima, Julio César Martínez. El hombre fue claro y relató lo sucedido. Dijo que lo invitó a comer a su sobrino y cuando apenas hizo un sorbo del vaso en donde tenía vino sintió un olor a nafta. Señaló que le reclamó porqué le puso nafta a su vaso y que el sujeto le contestó y mostró que le había puesto veneno. "Quiso matarme, pensó que me iba a morir", señaló.