Los jueces de la Cámara en lo Criminal de Tercera Nominación Marcelo Soria, Patricia Olmi y Jorge Palacios condenaron ayer a un hombre de 37 años a sufrir la pena de 23 años de prisión tras encontrarlo culpable de dos delitos de abuso sexual doblemente agravado por tratarse de sus hijas. Los hechos habrían sido continuados desde que las menores tenían 9 y 6 años y habrían resultado afectadas psicológicamente otras dos niñas, también hijas de él. El fiscal Rubén Carrizo había pedido 25 años de pena.
Durante la primera audiencia el acusado admitió las imputaciones y los hechos tal como se le relataron. También y, aunque las víctimas no estaban presentes, ofreció disculpas. Ayer Carrizo sostuvo la peligrosidad del sujeto que con su personalidad con "rasgos psicopáticos” y perversos cercenó las posibilidades afectivas de las niñas.
El representante del ministerio público fiscal se explayó minuciosamente en argumentar su postura en lo que catalogó como "aberrante” y se lamentó por el futuro de las criaturas. Tras esto solicitó la pena de 25 años de prisión.
Por su parte el defensor, Vicente Olmos Morales, en vistas del reconocimiento del acusado, solo atinó a solicitar tratamiento psicológico para él ya que lo catalogó como un "enfermo”. En este contexto pidió a los jueces que fueran "benevolentes” y apliquen una pena menor a la solicitada por el fiscal, en vistas de que el hombre no habría sido consciente completamente de lo que hacía.
Tras una breve deliberación y por unanimidad, los jueces decidieron condenar al acusado a la pena de 23 años de cárcel.
Se trata de una de las penas más altas impuestas por la Cámara para un caso de abuso sexual. Pero, según se pudo conocer, también sería uno de los hechos más aberrantes que les habría tocado resolver.
Los hechos
Según la investigación, el padre comenzó a abusar carnalmente de su hija cuando ésta tenía 9 años. Primero lo hacía cuando su madre no estaba y luego comenzó a llevarla a hoteles alojamientos con total impunidad. Cuando la adolescente, con solo 14 años, quedó embarazada de él, el sujeto habría comenzado a realizarle tocamientos impúdicos a su otra hija y sus dos hermanitas menores observaron la situación.
La abuela de las niñas denunciar el hecho. La madre de las menores, quien no habría sospechado nada, tras conocer la verdad, la mujer radicó también una denuncia contra su marido.