Sebastián Centeno y Cristina Espeche, los padres de Leandro Centeno, el adolescente torturado y asesinado por los hermanos Facundo y Diego Delgadino en septiembre de 2012, despotricaron contra la Justicia y las declaraciones realizadas por el propio Domingo Delgadino a la prensa, tras obtener su libertad. Contaron que se enteraron que la Corte de Justicia le daba su libertad por la radio y sufrieron una crisis. Ahora están buscando la forma de casar el fallo que fue emitido con la disidencia de Raúl Cipitelli.
Centeno fue el primero en hablar. "Quiero que Delgadino no me lo nombre más a mi hijo, que me lo deje descansar”, señaló y fue asentido por su esposa, quien resaltó: "Que ese viejo atorrante deje de hacernos daño”. Los padres del adolescente explicaron que el martes estaban escuchando la radio cuando se enteraron de que Domingo Delgadino, quien fue acusado por el ministerio público como el instigador de lo que le sucedió a Leandro, fue dejado en libertad.
Espeche manifestó que tuvo una crisis en ese momento. "Mi marido me tuvo que sacar las llaves de la moto porque quería irme y matarme. Desde que mi hijo murió que pienso en el suicidio. Estoy con tratamiento psicológico desde entonces porque había momentos en que solo podía pensar de cuántas formas lo torturaban y qué sentía mi hijo. Después mejoré, pero con esto tuve una recaída otra vez”, relató.
La mujer analizó lo vertido por Delgadino a la prensa tras su libertad. "Por qué habla de justicia divina. Justicia divina tiene que pedir para él. Él se prestó al juego de sus hijos. No hay duda de nada. Si salió ahora es porque ahí hubo plata en el medio. Él lo tuvo a mi hijo en su casa y no va a saber que estaba ahí. ¿No escuchó nada? La Justicia se burla de nosotros ahora”, manifestó con dolor.
"Nos dice ahora que su hijo está enfermo. Yo estoy enferma desde que ellos me lo mataron al mío. Él presenta los informes del psicólogo, entonces yo también tendría que presentar los míos. No pueden hacer esto. Si sabía que su hijo estaba enfermo en vez de ir a llevar los papeles como miente hubiera llamado a la policía. Yo hubiera podido aceptar que mi hijo robó, pero no que me lo maten. Él fue cómplice. Hay millones de pruebas”, sentenció.
Por otra parte, y dentro del mismo análisis de la causa, manifestó su agradecimiento a Juan Carlos Robledo, el testigo que sí aviso a la policía que Leandro estaba en la casa de los Delgadino muerto. "Si este hombre no hubiera hablado tal vez yo nunca lo iba a poder encontrar. Nunca tuve la oportunidad de agradecerle. Este hombre sí hizo lo que tenía que hacer, no como el viejo atorrante éste”, resaltó.
Los padres de Leandro contaron que aún no fueron notificados formalmente del fallo que otorgó la libertad al padre de Facundo y Diego. No obstante y por la trascendencia mediática que tuvo, ellos se acercaron a la Corte de Justicia para conseguir una copia. "Hay un juez que votó en contra. Estamos viendo de hacer un recurso extraordinario para casar”, contó Centeno.
Según explicaron, esta instancia les costará "muy caro”, pero "volveremos a endeudarnos y a vender cosas como hicimos para casar la libertad de Rosita Vera y Nelson Solórzano. No podemos vivir sabiendo que hay tantas injusticias”, manifestaron.
La condena
Domingo Delgadino y sus hijos Facundo y Diego fueron condenados a la pena de prisión perpetua en septiembre del año pasado por los jueces de la Cámara Penal Nº 1. En sus argumentos, los magistrados aseguraron que el material probatorio fue "abundante” para establecer la culpabilidad de Diego y Facundo. En cuanto a la de su padre, Domingo, señalan que el acusado expresó "de manera increíble” que fue a la casa de Vera (donde estaba secuestrado Leandro), dado que Facundo y Diego lo llamaron para que vaya a ver y a presentar los papeles de la moto para que se la entregaran. "Dicha circunstancia a más de no tener asidero alguno con los dichos de ninguno de los testigos ya analizados, toda vez que nadie hizo alusión -ni por asomo- que a los Delgadino se les haya exigido los papeles de la moto para que ésta sea entregada, aparece como burlesca al intentar a todas luces mejorar su situación procesal y de limitar su presencia en la casa de Vera a la presentación de los papeles”, argumentaron.