El 17 de diciembre de 2007, tras un mes de debate, el tribunal de la Cámara Penal de Segunda Nominación condenó a los policías Armando Ronald Aragón y Jorge Abel Romero a la pena de prisión perpetua por el crimen de Félix Nicolás Videla (53). El hecho fue calificado como "tortura con resultado de muerte".
Según lo informaba El Ancasti en su edición del 18 de diciembre, los jueces impusieron la pena más severa prevista por la legislación argentina a los uniformados que la madrugada del 20 de octubre de 2005, en Miraflores, arrestaron y golpearon brutal y letalmente a la víctima, que murió horas más tarde dentro de un móvil policial.
El tribunal presidido por el camarista Rodolfo Bustamante e integrado por los jueces Jorge Álvarez Morales y Fernando Esteban concluyó en forma unánime que Aragón fue coautor de la golpiza que se prolongó desde su arresto y dentro del calabozo.
En el caso de Romero, en tanto, la sentencia fue por mayoría de votos, ya que en disidencia el juez Álvarez Morales consideró que Romero solo había incurrido en el delito de torturas y votó una pena severa de 23 años de prisión.
El hecho
El hecho ocurrió en octubre de 2005, cuando un grupo de policías arrestó a Videla, de 53 años, por protagonizar un disturbio en su casa, en Coneta, Capayán. Todo comenzó con un enfrentamiento entre Videla y Aragón. Cuando el segundo intentó arrestarlo Videla los atacó con un machete y ello fue lo que desató la ira del policía, quien pidió refuerzos y salió en busca de la víctima hasta que horas después lo encontraron y comenzó la golpiza mortal.
Videla murió aquel mediodía dentro del móvil policial que lo llevó para ser atendido en Sanidad Policial y luego en el Hospital San Juan Bautista. Ninguno de los médicos con los que tuvo contacto advirtió las gravísimas lesiones que sufrió, entre ellas, fracturas de 6 costillas, del esternón, del maxilar y del peñasco en la base del cráneo, lo cual, según la autopsia, le causó la muerte.