Además, el miércoles pasado, para realizar un lavaje en la zona donde entraron 16 perdigones después del disparo de un uniformado, el joven volvió a ser intervenido.
"Le tuvieron que limpiar la zona. Tuve que traer de Córdoba un aparato que se llama Back, que cuesta 40 mil pesos por quince días de alquiler", expresó la mujer en diálogo con El Ancasti.
"Es para terminar de desinfectar y drenar toda la zona. Para que se den una idea, mi hijo tiene destruido el empeine. Casi que está a punto de perder el pie”, comentó la mujer.
En aquella ocasión desde la Policía se informó que, a las 18.40, personal de la Comisaría Segunda tomó conocimiento de que en la intersección de la Avenida Mardoqueo Molina y calle Los Regionales se estaba produciendo un desmán.
Tras constituirse en el lugar, observaron que un grupo de aproximadamente 30 personas del sexo masculino se agredían mutuamente, quienes al notar la presencia policial comenzaron a agredir al personal interviniente arrojando todo tipo de elementos contundentes. Ante ello, se solicitó la colaboración de los efectivos de la Comisaría Décima, quienes debieron realizar disparos intimidatorios con postas de goma para controlar la situación y dispersar a los revoltosos, que se dieron a la fuga.
Producto de las agresiones, resultaron lesionados dos Agentes de Policía pertenecientes a la Comisaría Segunda, al igual que el joven de 20 años.