El menor adicto a los psicofármacos, cuya familia solicitó ayuda a través de El Ancasti, fue trasladado al centro de asistencia para adictos llamado Remar, de la provincia de Córdoba, luego de que no pudiera ingresar al de Las Moritas, de la provincia de Tucumán, por una falla administrativa.
Así, en aquella primera experiencia frustrada, al regresar a su vivienda, el menor entró a robar en la casa de un vecino de la localidad de Piedra Blanca, en el departamento Fray Mamerto Esquiú, bajo el efecto de sustancias, y terminó demorado.
La Justicia determinó que sea detenido nuevamente y derivó al menor a los profesionales del Ministerio de Desarrollo Social, quienes finalmente lo trasladaron a la institución cordobesa, ubicada en la localidad de Río Cuarto.
"Para curar su adicción es un año y medio de tratamiento. Ayer llamé y me dicen que va muy bien, a pesar de que al segundo día quería volverse, pero lo convencieron que es lo mejor para él. La verdad es que estamos esperanzados que esta vez sí se cure”, dijo su padre a El Ancasti.