María Belén Figueroa se presentó en El Ancasti para denunciar a sus vecinos por agredirla a ella y denunciar sin fundamentos a ella y a su marido por supuestas amenazas. El incidente se inició el miércoles pasado en el barrio 50 viviendas, cuando Figueroa había retornado a su vivienda. "Estaba por dormir y ella, como todas las siestas, puso la música a todo volumen. Fui a pedirle que la bajará (sic) y ella salió y comenzó a golpearme junto con su marido", comenzó Figueroa. "Cuando mi marido se enteró fue a pedir explicaciones y ahí llegó el personal de la comisaría Octava, que nos pidió que vayamos a realizar la denuncia. Fui a la Judicial 8 y cuando hice la denuncia por lesiones me anoticio que ella nos había denunciado en innumerable cantidad de veces a mí y a mi marido por amenazas, que jamás cometimos", añadió Figueroa.
"Así, mi marido y yo terminamos detenidos el viernes, hasta que recién el domingo fuimos llevados a declarar ante el fiscal. Allí dimos nuestra versión de lo sucedido, y yo por pedido expreso de mi abogado, recibí la libertad, teniendo en cuenta que tengo nuestra hija de 6 años a mi cargo. Mi esposo recién fue liberado hoy (por ayer) a las 14. Esto fue toda una causa armada, porque ella trabaja en el Juzgado de Familia y tiene contactos", concluyó.