Un incidente de grandes proporciones se produjo esta mañana en la intersección de avenida Italia y Perú.
1 de julio de 2015 - 11:00
Un incidente de grandes proporciones se produjo esta mañana en la intersección de avenida Italia y Perú.
El conflicto se desencadenó cuando inspectores municipales detuvieron en ese lugar la marcha de un taxi argumentando que su conductor manejaba hablando por teléfono.
No sólo lo interceptaron sino que le pusieron el cepo y dieron instrucciones para que el taxi fuese llevado por la grúa municipal.
Como el chofer se resistió, los inspectores llamaron a la policía. Al cabo de un instante, llegaron al lugar casi 40 uniformados, pero casi al mismo tiempo empezaron a arribar decenas de taxis y remises, cuyos conductores salieron en defensa de su colega y bloquearon la salida de la grúa para evitar que traslade el taxi.
Finalmente el fiscal municipal ordenó la liberación del vehículo.