El joven de apellido Arias, en supuesto estado de ebriedad, pues estaba tomando cerveza con amigos, abordó a su víctima de 23 años que pasaba por el lugar y le tocó la cola.
El joven de apellido Arias, en supuesto estado de ebriedad, pues estaba tomando cerveza con amigos, abordó a su víctima de 23 años que pasaba por el lugar y le tocó la cola.
La mujer le recriminó la actitud y de inmediato radicó la renuncia en la comisaría de San Isidro.
En la etapa de instrucción, el imputado argumentó que no lo hizo con una intención de tipo sexual, sino por una broma que tramó con sus compañeros.
Arias está imputado por el delito de abuso sexual simple, por lo que podría ser condenado se sies meses a tres años de prisión. Se trata de un delito excarcelable.