Una mujer llamó a la policía y pidió ayuda, ya que la amiga de su hija les había confiado que era víctima de abusos sexuales por parte de su padre, por lo que se negaba a volver a su casa. El fiscal en turno ordenó inmediatas medidas, entre ellas que la menor quede a disposición del área de Niñez, Infancia y Familia.
Según se conoció, el sufrimiento de la menor ya había sido conocido por la denunciante, quien días pasados se habría presentado en la Unidad Judicial de Violencia de Género para contar lo poco que sabía sobre el caso.
El miércoles a la noche no dudó y llamó a la policía, porque la menor víctima se encontraba en su domicilio junto a su hija. Aparentemente ésta la habría encontrado llorando en la calle. La menor lloraba y se negaba a volver a su casa, pues temía a los ultrajes presuntamente perpetrados por su padre.
Cuando la policía llegó a la vivienda puso en conocimiento al fiscal en turno Javier Herrera, quien ordenó como primera medida poner a la menor a resguardo del área de asistencia.
En paralelo, ordenó programar una cámara Gesell para tomar testimonio a la adolescente. De allí en más decidirá los pasos a seguir.