Un vecino de la Capital planea mudarse, harto de la inseguridad en la zona. Es un hombre de apellido Galíndez, del barrio Villa Cubas, que padece diabetes. El episodio de inseguridad que desató su deseo de irse ocurrió el viernes pasado, a la madrugada. Aquel día, ladrones intentaron entrar a robar en su casa, ubicada en el pasaje Dorrego al 700, y desataron su angustia y la de su familia, que se encontraba durmiendo en ese momento.
- El Ancasti >
- Policiales >
Planea mudarse cansado de la inseguridad en su barrio
"Eran como las 3 de la mañana. Mi hija se levantó a tomar algo en la cocina, cuando sintió los ruidos. En ese momento sale mi esposa al living y escucha que forcejeaban la ventana del frente de la casa. Corre la cortina, y ve a tres menores totalmente sacados que luchaban para entrar. Imaginate si entraban, lo que hubiera pasado. Porque no es que nos vieron y se dieron a la fuga. Estaban drogados, se notaba”, relató Galíndez en declaraciones a El Ancasti.
En esta línea, ya tiene decidido mudarse a una vivienda que posee en la localidad de La Puerta, departamento Ambato, aunque es consciente del desarraigo de alejarse de su familia. "Yo planeo irme a vivir solo allá, esperando la visita de mi mujer, de mis hijos. Es una decisión difícil. Pero es que yo ya no aguanto esta situación. Ya me robaron dos veces, y este último robo me llevó a tomar la decisión. Ése día estaba descontrolado, quería pegarles con un garrote”, agregó.
Galíndez apunta a la problemática del consumo de drogas por parte de los jóvenes como la principal causa de la motivación delictual de los menores del barrio.
"Yo tengo problemas de salud, y no puedo vivir más así. Aquel día los tipos estaban descontrolados. ¿Qué pasaba si yo me tenía que enfrentar a uno de ellos?”, interrogó.
"La droga acá está muy metida en los chicos. Hay lugares de venta por todos lados. No puede ser así. Uno denuncia esas cosas pero no pasa nada. Yo repito, qué pasaba si ese día alguien entraba. Me iba a matar o yo me iba a tener que poner en la situación de hacer justicia por mis propias manos. Además, cuando arrestaron a los menores, la madre me criticó diciéndome 'qué te quejas, si vos tenés plata', cuando yo soy un laburante. Una locura", concluyó Galíndez.
Antecedente violento
La esposa de Galíndez recordó un robo que la tuvo como blanco, hace dos semanas, cuando ella regresaba de trabajar y uno de los menores señalados como uno de los tres que intentaron entrar a robarle la semana pasada, intentó asaltarla. "Él me tomó del cuello y me exigió plata, acá a la vuelta de casa”, comentó la mujer de Galíndez, quien fue la más insistente al momento de puntualizar la problemática del consumo en menores del barrio
"En la calle Avellaneda y Congresal Centeno, pasás y ves a chicos consumiendo, con bolsas (hace el gesto de taparse la boca), fumando, tomando alcohol. Eso es algo que cambió todo. Antes uno dejaba la puerta abierta y no pasaba nada, nadie te robaba”, recalcó la mujer.