La mujer que irá a juicio, acusada de asesinar de 24 puñaladas a su amante mientras lo tenía atado para un juego sexual, tiene antecedentes psiquiátricos en los que se detectó que padecía ataques de ira, episodios de violencia física hacia sus parejas y hasta un impulso incontrolable de serle infiel a su marido.
Si bien se descartó que Paula Romano (33) sea una persona inimputable, la fiscal Silvana Russi menciona en su requerimiento de elevación a juicio que la acusada tiene antecedentes psiquiátricos y obtuvo sus historias clínicas de los hospitales Moyano y Pirovano.
Allí consta que Romano fue consumidora de cocaína y padecía "trastornos de impulsividad e irritabilidad" a partir de los cuales en varias ocasiones lesionó a su propio marido golpeándolo con distintos objetos, que en una oportunidad le realizó a su hermano un corte en un dedo y que también se enfurecía con su perro, al cual también golpeó y le rompió el plato de comida.
"Sufre ataques de ira que no puede controlar, en los cuales quiere romper todo lo que se le cruza, que su marido es muy celoso y que, al ser controlada permanentemente, le surge un impulso incontrolable de serle infiel", señala uno de los párrafos extraídos de la historia clínica que fue incluido por la fiscal en su acusación.
Además, allí consta que la acusada "al vincularse sexualmente con los hombres por momento siente 'rechazo' y 'asco'".