Sebastián Centeno, el padre de Leandro Centeno, el joven torturado y asesinado en 2011, denunció que el viernes pasado efectivos de policía de los grupos especiales golpearon a su otro hijo, Jesús, acusándolo de un delito que no habría cometido.
En diálogo con EL ANCASTI, el hombre explicó que su hijo fue involucrado en un supuesto robo de motos sucedido en la localidad de Miraflores. "La moto estaba en casa de mi hijastra, porque ella la había comprado a otro joven. Esa moto tenía papeles, por lo que no se dudó. Pero el día del allanamiento dio la casualidad de que mi hijo Jesús estaba visitando a su hermana solamente y quedó involucrado en la causa", contó.
Según la versión oficial, esa tarde del viernes, cuando la policía tras distintas tareas investigativas llegó hasta la casa ubicada en el barrio San Antonio Sur, Centeno habría reaccionado mal y con un palo y un machete los habría atacado, para luego autolesionarse dentro de la comisaría novena, donde quedó detenido.
Según Centeno, el palo y el machete estaban en la casa, pero su hijo nunca los usó. "Ellos le pegaron con la cachiporra en la cabeza. Esa lesión no se la pudo hacer él", señaló.
El hombre explicó que su hijo solo habría querido entregarles la moto para que la policía se fuera, pero que la policía habría interpretado que se quería fugar en ese vehículo de 110cc y por esto lo habrían atacado.
"Mi hijo aún está convaleciente", confirmó el padre, quien recordó que a mediados de este año ocurrió un episodio dentro del Penal de Miraflores en donde su hijo culminó con graves quemaduras. "No puede hablar bien, ni correr, ni agitarse", dijo.
"Al final él terminó pagando por la culpa de otros", manifestó al confirmar que luego conocieron que la moto había sido robada en Miraflores. En tanto, dijo que espera que la denuncia que hizo prospere.