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fueron denunciados en la unidad judicial Nº10

Policías acusados de encerrar y apalear a un joven en un boliche

El hecho habría ocurrido en el local "NoceDice". El joven evidencia graves golpes en su rostro.
21 de noviembre de 2015 - 04:05 Por Redacción El Ancasti

Policías de la provincia que trabajaban en la madrugada de ayer en el local bailable "NoceDice", en Valle Viejo, fueron denunciados de haber apaleado a un joven y mantenerlo cautivo por al menos tres horas. La denuncia fue realizada en la Unidad Judicial Nº10.

Así lo contaron a este diario la víctima, su hermano y sus padres. El joven presuntamente agredido por los policías evidenciaba graves heridas en su rostro, producto del brutal ataque sufrido.

En diálogo con El Ancasti, Pablo Esteban Ahumada (33) relató el hecho y contó que llegó al local junto a sus amigos alrededor de las 4 de la mañana.

"Ingresé con amigos y en la puerta a cada uno los requisaron, después de pagar la entrada. Cuando me tocó el turno a mí, cuando yo me toqué en la zona de los bolsillos recibí un golpe en la cara. No entendía nada, aparentemente ellos pensaron que yo iba a sacar a algo de mis bolsillos o no sé", relató.

"Tras el primer golpe me tiraron al piso, pero de inmediato me hicieron entrar en un cuarto cercano en donde continuaron golpeándome. Ya eran alrededor de 4 policías. No entendía nada, solo intentaba reincorporarme y les preguntaba qué pasaba, por qué me pegaban, y nada", recordó el joven aún perturbado por el momento vivido.

Contó que después que dejaron de golpearlo logró reincorporarse. "Me puse de pie y me quedé quieto y los observaba que salían y entraban del lugar. Me tenían ahí y me tuvieron allí hasta las 7 de la mañana, horario en que ya cerraba el local", señaló Ahumada.

"Antes de que me dejaran ir me dijeron que ni intente realizar la denuncia, me amenazaron. Estuve ahí encerrado y golpeado violentamente sin saber porqué. Tuve miedo verdaderamente", confesó.

Después el joven contó que sus amigos que sí ingresaron al boliche se sorprendieron de que no él no hubiera entrado al local, y si bien lo habrían llamado, su celular ya no funcionaba ya que tras la golpiza quedó destruido.

Cuando salió, como pudo llegó a su casa y desde allí fue asistido por su familia. Se dirigieron de inmediato a radicar la denuncia y lo hicieron en la Unidad Judicial Nº10. Acusaron a los policías y el joven habría logrado reconocer a uno de los agresores. Sus heridas fueron revisadas por médicos del hospital San Juan Bautista en donde fue llevado por la familia, ya que el médico de policía solo habría ordenado una radiografía.

 El hecho fue puesto en conocimiento del fiscal Javier Herrera.

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