Veinte días después del asesinato de su hijo Miguel Ángel Apaza (34), Ludovina Flores dialogó en exclusiva con El Ancasti y cargó sobre Ever Santos, el único imputado que fue excarcelado. "Él lo mandó a matar", dijo.
Acompañada por su hija Sonia Apaza, la mujer contó como se enteró de la muerte de "Puchi", como lo conocían al fallecido comerciante.
"Yo vivo en Salta y estaba durmiendo a la madrugada. Me despertaron los llamados desde Catamarca y de inmediato pensé que le había pasado algo a Miguel", contó la mujer.
"Pensábamos con mis otras hijas que había tenido un accidente (el día del padre, Apaza había sido internado por un choque cerca del Predio Ferial)".
Tras enterarse del asesinato, hermana y madre tomaron conocimiento de boca de vecinos y allegados lo que podría haber ocurrido.
"Mi sobrino me contó que estaban en la pollería cuando Miguel le dijo que tenía que irse porque lo llamaban. Le preguntaron quién era y dijo que era Ever", por Santos, uno de los imputados por el crimen.
La mujer no cree en la participación de Cristian Espinoza en el hecho. "A él no lo conocía, a Santos sí, lo visitaba siempre", relató Flores.
La familia Apaza niega que el móvil del crimen sea un ajuste de cuentas por una moto no entregada. "Santos se vengó y lo mandó a matar, porque Miguel le quitó una moto que él no le había pagado".
La mujer se constituyó como querellante en la causa y está representada por el abogado Pedro Vélez.
"Tengo miedo por mis otros hijos", dijo la mujer. "Nosotros no conocemos a los Gordillo, y Miguel tampoco los conocía, en cambio a Santos sí"