sábado 27 de junio de 2026
lo solicitó la fiscalía y el tribunal lo denegó

Rechazan que los militares sean acusados por homicidio

Otero Arán declaró por primera vez y aseguró que “no hizo nada como oficial de inteligencia”.

Por Redacción El Ancasti

Durante la quinta jornada del debate por delitos de lesa humanidad que se sigue en la provincia, el Ministerio Público solicitó a los jueces que se realice una ampliación de la acusación de los cinco imputados por el delito de "Privación ilegítima de la libertad agravada por participación necesaria de homicidio en concurso ideal”. Tras una breve deliberación, el tribunal resolvió de manera unánime no hacer lugar al pedido. También pidió declarar Darío Otero Arán, quien negó los hechos. Y Jorge Ripoll, quien criticó la instrucción de la causa.

La de ayer fue la más larga de todas las audiencias que se realizan, cada viernes desde 25 de septiembre pasado, en el Tribunal en lo Criminal Oral Federal. Tras escuchar al último testigo, quien fue ofrecido por la defensa, y habló por videoconferencia, Otero Arán solicitó declarar.

El ex militar retirado, quien es el único de los cinco acusados (junto a Enrique Henzi Basso, Jorge Isaac Ripoll, Carlos Ricardo Ruiz y Roberto Sergio Mujica ), habló durante tres horas y respondió preguntas de las partes. Según señaló, fue designado oficial de inteligencia (S- 2) en el Regimiento 17 Aerotransportado por el Coronel Carlos Lucena. 

"Elegí venir a Catamarca porque tenía la única especialidad que me faltaba aprender (paracaidismo) y porque a diferencia de Buenos aires en esta provincia se vivía en paz”, explicó y continuó: "Yo le dije a Lucena que no tenía idea de ese cargo y que por mi experiencia era más útil en una compañía de infantería. Como S-2 fui calificado por Lucena con 88 puntos y fue la calificación más baja que obtuve en mi carrera”, señaló.

A preguntas de las partes estimó que obtuvo esa calificación porque con ese cargo "no hice nada”, dijo. El ex militar aseguró que al puesto ingresó el 15 de diciembre del año 1976 y lo cubrió hasta enero de 1977, cuando volvió a hacerse cargo de una compañía. Asimismo, y atendiendo a que es el único acusado por las tres desapariciones forzadas que se juzgan, Otero Arán aseguró que desde entonces y hasta su detención cubrió puestos en zonas de frontera, pero que se le negó la libertad al ser procesado por peligro de fuga. "Podría haber huido antes”, resaltó.
Como hicieron los demás acusados, Otero Arán negó que en Catamarca haya habido actividad antisubversiva y agregó que no comprendía por qué se secuestraban elementos como filmadoras o máquinas de fotos a los civiles durante los denominados "Censos poblacionales”, ya que "no había capacidad ni herramientas para analizarlas”.

Por su parte, Ripoll habló por segunda vez. Según señaló esta vez, habría habido errores en la instrucción de la causa ya que no se habrían señalado los puestos que ocupó cada uno de manera correcta y que se lo acusó de manera arbitraria. "Esta imputación que me hicieron me generó ansiedad y miedo”, explicó.

Como representante del ministerio Público, el fiscal Rafael Vehils Ruiz consideró que durante los testimonios escuchados se habrían dado nuevas pruebas que permitirían ampliar la acusación de privación ilegítima de la libertad y sumar la figura de homicidio en concurso ideal (que implica que fue un hecho continuado desde el secuestro hasta el destino final de los jóvenes Francisco y Griselda Ponce, Nelly Borda y Genaro Burgos).

Por unanimidad, los jueces decidieron negar el pedido, ya que para ellos no se habrían generado hechos nuevos durante el transcurso del debate. El debate continuará con los alegatos de las partes el próximo 6 de noviembre.
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