Ariel Sosa (34), el hombre imputado por las muertes de dos jóvenes tras un accidente de tránsito en la ruta 1, fue indagado ayer bajo un fuerte hermetismo por temor a posibles incidentes y se abstuvo de prestar declaración testimonial ante el fiscal.
El martes, el fiscal de la causa, Javier Herrera, tuvo en sus manos el informe del análisis toxicológico realizado en el laboratorio de la División Criminalística y cuyos resultados eran manejados con un estricto hermetismo.
Con estos elementos y otras pruebas colectadas en la causa, el fiscal Herrera indagó ayer al mediodía a Sosa, quien cuenta con el patrocinio de un abogado particular, quien lo instó a mantenerse en silencio y abstenerse de declarar.
Sosa está acusado del delito de "homicidio culposo doblemente agravado, por la conducción imprudente y por el número de víctimas", y ayer el fiscal Herrera puso al joven en conocimiento de su imputación.
El fiscal aguarda que los familiares de las víctimas se constituyan como querellantes en la causa, mientras espera los antecedentes de Sosa, para determinar si continuará detenido, en su audiencia de control de detención.
Sosa permanece detenido desde el momento del accidente que le costara la vida a las jóvenes Micaela Toloza y Georgina García, ambas de 19 años.
Sosa fue trasladado a la dependencia policial donde está detenido y de la cual no se conocen mayores datos, para evitar que familiares de las víctimas realicen disturbios.
Antecedentes
Las pericias con las que cuenta el fiscal Javier Herrera arrojarían que el conductor del Ford Focus habría conducido bajo la influencia de estupefacientes.
Así, surge un paralelismo con el accidente fatal protagonizado por Tom "Jones Figueroa", en 2005, en el barrio La Viñita, que le costó la vida a una joven.
Figueroa fue imputado y condenado luego que los informes toxicológicos arrojaran como resultado la ingesta de estupefacientes y alcohol en sangre. Estas pericias habían sido fundamentales para mantener a Figueroa detenido hasta que se realizó el juicio.