Poco, por no decir nada, se hizo desde las esferas oficiales para generar nuevas condiciones de ascensión a los Seismiles y garantizar que previendo situaciones que un deporte osado y de riesgo como es el andinismo no se trasforme nuevamente en tragedia. Apenas pasaron 20 días desde que el andinista español Fernando Ossa falleciera como producto de una complicación de salud a los 6.300 msnm en la ascensión al Ojos del Salado, en la cordillera argentina, donde no pudo llegar a tiempo el equipo de rescate.
Dos de los andinistas miembros de esa expedición, Paco Vicario y David Serra, en una nota periodística realizada con el diario 20 Minutos de España, le propusieron al Gobierno de Catamarca colaborar junto a la comunidad de montaña local en la creación de un Protocolo de Actuación que regule el accionar y la intervención de las distintas instituciones ante las futuras necesidades de rescate en la cordillera.
"A pesar de ello, y de todos los esfuerzos de los implicados, nuestro compañero Fernando no ha podido regresar con nosotros. Fernando era un montañero de gran experiencia en expediciones de altura y vivió sus últimos momentos en la montaña, su gran pasión", manifestaron en el comunicado.
Si bien muchas voces se alzaron opinando sobre la falta de regulación de la actividad, y por ende de la fiscalización de las ascensiones, lo cierto y real es que los Seismiles siguen siendo visitados por expediciones en forma constante. Son demandados casi en forma permanente y en esta temporada alta ya comprometieron su visita desde distintos puntos del mundo hasta el mes de marzo inclusive.
El guía de montaña Jhonson Reinoso volvió a insistir en esta necesidad de arbitrar los medios para organizar un rescate, sobre todo en condiciones extremas, cuando por lo general las decisiones que se toman comprometen vidas humanas.
"Me tocó a mí dar el alerta cuando Ossa se enfermó arriba porque tenían los medios de comunicación necesarios para hacerlo, y a partir de ahí deberían comenzar a funcionar todos los engranajes para actuar rápido y eficazmente, con la disponibilidad de la gente, que tengan helicópteros o 4 x 4 disponibles, personas aclimatadas. Es decir, que los montañistas puedan contar con esta seguridad", dijo Reinoso.
Luego del rescate del cuerpo ya sin vida de Fernando Ossa, desde los entes involucrados no se abordó la problemática.
"Muchas veces hablan y opinan personas que no tienen idea de cómo hay que trabajar en altura y cómo fueron las cosas. En este caso es una voz de primera mano los que dicen que tenían los medios técnicos de comunicación satélite, medicinas y protocolo de actuación ante problemas médicos, además de una excelente preparación física para la expedición, pero a pesar de ello no pudieron volver con su compañero con vida".
Visitantes
Los Seismiles siguen siendo convocantes. Precisamente hoy estará bajando una expedición de argentinos que subieron al Ojos del Salado y durmieron donde murió el andinista Ossa, que permaneció enfermo en una carpa durante 3 días esperando el rescate. Ésta es la tercera expedición que se hace en lo que va del mes y están previstas dos más antes de fin de mes. "Tenemos actividades durante toda la temporada, inclusive saben que habrá unos 5 centímetros de nieve porque así está pronosticado y lo mismo van", dijo lo que evidencia aún más la necesidad de estar preparados para implementar rescates.
Paco Vicario y David Serra, en la nota efectuada en España, agradecieron enormemente el apoyo sólido prestado por parte de autoridades, entidades y toda la comunidad de montaña de Argentina que actuaron en el rescate de su compañero.