El sujeto que había participado de un asalto en el que mataron a un hombre, fue capturado por los vecinos del lugar, quienes le pegaron hasta provocarle la muerte.
A minutos de que Cesar Daniel Jiménez
(28) fuera ultimado de un balazo en la cabeza, cuando se enfrentó a los
delincuentes que querían robarle la moto a su hermano, en el barrio Soberanía
Nacional de la provincia de Tucumán, era trasladado al Hospital Padilla de la capital tucumana
el ladrón identificado como Gustavo Guerrero, quien fue atacado por los
vecinos, los que salieron a la calle cuando escucharon los disparos, con los que horas mas tarde, le
provocaran la muerte a Jiménez.
Alrededor
de las 5:30 horas de la mañana, Alexis Jiménez,hermano de la víctima, salió en la moto para llevar a su novia a su casa, y
cuando regresó fue abordado por dos hombres armados.
"César salió, les gritó, empezó a forcejear y se escucharon los
disparos", relató Ricardo Acosta, tío del hombre asesinado.
Las
detonaciones despertaron a los vecinos, que
salieron de sus casas: algunos fueron a asistir a la persona malherida; otros
decidieron perseguir a los malvivientes y
tras capturar a uno de ellos le dieron una tremenda golpiza que horas después
le provocó la muerte.
Algunos
testigos señalaron que la policía también castigó al delincuente, pero desde la
fuerza lo desmintieron y aseguraron que los habitantes de la zona impidieron
que la ambulancia llegara al lugar rápidamente para asistir al hombre que
agonizaba.
El
vecino asesinado era empleado no docente en la Universidad Nacional de Tucumán
y trabajaba en una facultad de la Quinta Agronómica.
En 2012 ya había sufrido
un episodio de inseguridad: le dispararon en una pierna para robarle su moto. La
historia se repitió tres años después, pero la resolución fue trágica.
El
domingo por la tarde, su familia descolgaba la decoración del bautismo de la
beba y acomodaba los muebles para realizar el velorio de un padre que sólo
tenía 28 años.
Fuentes
policiales y judiciales comentaron que Guerrero contaba con antecedentes por
robos y por contravenciones. En enero de 2013 había recuperado la libertad,
luego de estar detenido acusado del robo de una motocicleta.
El
arma con la que mataron a Jiménez, en tanto, era una 9 mm (del mismo calibre
que utiliza la Policía) y tenía la numeración limada, fue secuestrada por los
policías de la seccional 13ª y de la división Homicidios.