Por unanimidad y en coincidencia con lo solicitado por el fiscal Gustavo Bergesio, el Tribunal de la Cámara en lo Criminal de Segunda Nominación condenaron a un padre de 49 años a la pena de 12 años de prisión tras encontrarlo culpable de abusar de su propia hija y embarazarla. Los hechos sucedieron de manera continuada desde 2010, cuando el sujeto salió de la cárcel tras ser absuelto por el abuso de otra de sus hijas.
Frente a los jueces declararon ayer la madre de la víctima y la adolescente, quien actualmente tiene 17 años. Ambas ratificaron lo sucedido en la finca de Los Ángeles, departamento Capayán, y relataron de qué manera el acusado se aprovechaba de la menor para someterla a sus bajos instintos.
El dato revelador es que la madre habría reconocido que la mayor de sus hijas también tendría un hijo con su ex marido, pero que ésta no querría denunciar la situación ya que la propia historia de promiscuidad la habría llevado a aceptar lo que sucedía como algo consentido y hasta normal.
El acusado también habría hablado y si bien admitió los hechos, argumentó que la menor también quería estar con él y que nunca se habría negado, y él tampoco la golpeó para someterla. No obstante, pidió disculpas por lo sucedido.
Tras escuchar los relatos y durante sus alegatos, el fiscal Gustavo Bergesio mantuvo la acusación por "abuso doblemente agravado" que pesaba sobre el sujeto y solicitó la pena de 12 años de prisión. Luego de deliberar, los jueces condenaron por la misma pena solicitada al hombre, quien debió volver al Servicio Penitenciario donde cursaba prisión preventiva desde finales de 2013.
Antecedentes
El ahora condenado había sido juzgado en octubre de 2010 por abusar de la segunda de sus tres hijas. A esta joven la sometía bajo la amenaza de que no la dejaría verse con su novio y le decía que antes de estar con su enamorado primero tenía que estar con él. Estos hechos habrían sucedido entre los años 2005 y 2007, y si bien primero la menor lo denunció, luego se habría arrepentido, al parecer, forzada por la situación económica que vivía la familia siendo el único sostén económico su padre.
Es así que admitió ante los jueces de la misma Cámara Penal que hoy lo condenó, que todo lo que ella hizo fue consentido, quitando los argumentos posibles para poder condenar al sujeto. No obstante, solo días después de haber salido de la cárcel, el hombre habría comenzado a abusar sexualmente de su hija menor, quien concluyó denunciándolo tres años después y luego de haber tenido un hijo de él.