Gabriel Vargas, el asaltante que era intensamente buscado por la policía tras haber sido dejado en libertad por la Justicia, se presentó esta mañana en sede de Fiscalía. Quedó detenido.
Vargas,
acompañado por su novia y por su abogado, Sergio Guillamondegui, pudo sortear
la fuerte custodia policial que se montó en inmediaciones de la fiscalía, e ingresó
al edificio caminando luego de bajar de un vehículo particular de color negro
que estacionó frente al Colegio del Carmen y San José, a una cuadra de la sede
judicial.
En
Fiscalía lo aguardaba un delegado judicial y el fiscal Víctor Figueroa. Ya en el
interior del edificio, el personal de la Brigada lo subió en un vehículo que lo
trasladó al edificio de la jefatura, donde quedó detenido.
Ante la
requisitoria periodística, Vargas dijo que la policía nunca lo buscó en su domicilio
y que él no se ausentó de la provincia. Vanessa, quien se presentó como la nova
de Vargas, manifestó que en la primera detención su pareja fue sometido a
torturas. Dijo además que no posee dinero ni dinero como aseveró la policía
tras la primera detención, y que es un "simple obrero de la construcción”.
Según la investigación y los elementos de la causa en el asalto al dueño
del Rapipago, Vargas habría sido el que perpetró el hecho. Y si bien se tendría
identificado también al que conducía la moto y a quien era el dueño del rodado,
hasta el momento no hubo medidas en cuanto a esos sujetos.
La Justicia cuenta
con las pericias positivas de las huellas del cargador que correspondería al
arma secuestrada en el allanamiento. También con las imágenes de las cámaras de la policía y otros comercios
en donde si bien no se observan los rostros de los maleantes, sí su contextura,
el color de sus ropas y de los cascos, que también están secuestrados.
Antecedentes
Vargas tiene 27 años y frondosos antecedentes. Entre ellos se encuentran
hechos como robo simple, hurto calificado, encubrimiento en dos hechos, robo
calificado en grado de tentativa, robo doblemente calificado en poblado y banda
con arma de fuego y otros hechos de lesiones leves.
Entre los mencionados se
encuentra el asalto al Obispado de Catamarca perpetrado 29 de septiembre de
2012. Esa causa fue elevada a juicio por el fiscal Ezequiel Walther el año
pasado. En el hecho, Vargas y compañía de otras personas habrían ingresado al
lugar, reducido a tres sacerdotes amedrentándolos con armas de fuego y huido
con $60.000.